Espacios que suenanan a alivio

A veces la mente marca un ritmo que no coincide con el cuerpo ni con el día. Para esos momentos, preparé esta playlist como un pequeño regalo: una forma de acompañarte mientras regulás tus emociones, sostenés tu mundo interno y encontrás un espacio más amable dentro de vos.Es música pensada para ayudarte a bajar la velocidad, ordenar lo que se mueve adentro y recordarte que siempre podés recomenzar, incluso a mitad de camino. No reemplaza tu proceso; lo acompaña. Está aquí para vos, para que tengas un recurso suave, disponible en cualquier momento, que te ayude a respirar distinto y volver a tu centro.

“Despertar consciente”

Esta playlist se basa en evidencia neuropsicológica que muestra que los ritmos suaves y graduales pueden reducir el cortisol y favorecer una respuesta más regulada del sistema nervioso. Estos sonidos funcionan como una señal interna que invita al cuerpo a desacelerar, volver al presente y soltar la tensión acumulada.Dale play cada mañana y dejá que tu cuerpo encuentre su propio ritmo para empezar el día con más calma y claridad.

"Respira lento”

La música con ritmos lentos y patrones estables ayuda a desactivar el sistema de alerta. Estudios en neuropsicología muestran que estos estímulos reducen la reactividad del eje del estrés —incluido el cortisol matutino— y permiten que el sistema nervioso vuelva a un estado de mayor regulación. Cuando los sonidos son predecibles y suaves, el cerebro interpreta seguridad y la corteza prefrontal recupera espacio para calmar la respuesta ansiosa.“Respira lento” funciona como un soporte sensorial para ese retorno: acompaña a estabilizar el inicio del día, disminuir tensión basal y recuperar claridad.Dale play cuando necesités un anclaje para bajar la activación y volver a un ritmo interno más sereno.

"Donde sana el alma”

La ruptura de un vínculo mueve capas profundas: confunde, sacude y también revela. La música con letras seguras y armonías estables puede ayudar al sistema nervioso a reorganizarse después del impacto. Estudios en neuropsicología muestran que los sonidos cálidos y los mensajes de autoafirmación activan redes cerebrales asociadas a la regulación emocional y al sentido de agencia, facilitando que la persona vuelva a sentir apoyo interno.“Donde sana el alma” acompaña ese tránsito. No niega el dolor, pero sostiene la valentía de seguir avanzando. Invita a recordar el propio valor, a respirar entre lo que duele y lo que se vuelve posible, y a reconstruir desde un lugar más digno y más verdadero.Usala cuando necesités una pausa que te devuelva al centro y te ayude a atravesar el final sin perderte a vos misma.